Los Granos Dorados fluyen de las manos de los granjeros, pero es una recompensa vacía. La cosecha se envía a g…
Los Granos Dorados fluyen de las manos de los granjeros, pero es una recompensa vacía.
La cosecha se envía a guarniciones militares y ciudades, dejando a los labradores solo paja, cicatrices de las hojas afiladas y una tristeza que se profundiza cada año. Para el cansado granjero que llena este granero, no hay motivo de celebración en esta amarga abundancia.