Su belleza silenciosa no tiene igual. Como un pañuelo púrpura sobre un vestido verde pálido, su elegancia pasa…
Su belleza silenciosa no tiene igual. Como un pañuelo púrpura sobre un vestido verde pálido, su elegancia pasa desapercibida para la mayoría. Solo un alma afín podría apreciar verdaderamente esa gracia sutil.