Aynur alguna vez trabajó para los nobles de Utuk, hasta que vio la verdad: el Vino era una mentira. No podía c…
Aynur alguna vez trabajó para los nobles de Utuk, hasta que vio la verdad: el Vino era una mentira. No podía conceder deseos ni guiar a nadie a casa. En su desesperación, destrozó los barriles y cortó los vinos, dejando solo este último Jarrón de ilusión.