Una vez, me curvé como una luna creciente, descansando sobre olas claras para reparar un Cuenco de jade. Anhel…
Una vez, me curvé como una luna creciente, descansando sobre olas claras para reparar un Cuenco de jade. Anhelando revivir la grandeza del Sueño Eterno de la dinastía Tang, deseé pintar de nuevo el centelleante reflejo en tus ojos.