Los recuerdos de este viaje inundaron tu corazón. Al abrir la puerta dentro de la luna, miraste a tu alrededor…
Los recuerdos de este viaje inundaron tu corazón. Al abrir la puerta dentro de la luna, miraste a tu alrededor solo para ver cómo la brillante luna frente a ti se hacía añicos. La luz lunar fluyó hacia el mundo mortal, dispersándose en parpadeantes luces de linternas, y tú, arrastrado por la corriente, regresaste a la familiar cabaña—el lugar donde comenzó el sueño.