¡Qué alegría! ¡Qué diversión! Alguien vio tus figuras de arcilla hechas a mano y quedó tan impresionado que co…
¡Qué alegría! ¡Qué diversión! Alguien vio tus figuras de arcilla hechas a mano y quedó tan impresionado que comenzó a vender imitaciones en la puerta del pueblo. Tal vez captaron algo de tu espíritu heroico, porque se venden como pan caliente.