Algunas brillan con el cálido ámbar de la cera de abejas; otras están salpicadas del verde vívido del jade. Af…
Algunas brillan con el cálido ámbar de la cera de abejas; otras están salpicadas del verde vívido del jade. Aferradas a acantilados escarpados, las piedras son tan puras como los corazones de los Artesanos del Valle Oscuro que las tallaron.