La despedida nunca marca un verdadero final... Es como si una parte de ti fuera cortada, pero sientes que aún …
La despedida nunca marca un verdadero final... Es como si una parte de ti fuera cortada, pero sientes que aún está allí.
Cuando intentas hundirte en la pena, tu cuerpo te devuelve a la superficie. Luchas, hablas, te persiguen osos. Incluso tu alma es arrastrada de vuelta a este mundo.