El delirio florece como escarcha, deslumbrante y frágil, hasta que se rompe al amanecer. [Corazón Reflejado] b…
El delirio florece como escarcha, deslumbrante y frágil, hasta que se rompe al amanecer. [Corazón Reflejado] brilla con el lustre de perlas ocultas y fuego de fénix, sus mangas destellando como hielo bajo la luz de las estrellas. Al moverse, también lo hace la claridad: no más perseguir espejismos, solo la serena fuerza de un corazón al descubierto.