Hubo una vez una Señora Gongsun, justa y brillante. Su danza de espada conmovió al mundo con puro deleite. Una…
Hubo una vez una Señora Gongsun, justa y brillante. Su danza de espada conmovió al mundo con puro deleite. Una actuación sacudió tierra y cielo, su corazón ardiente esparció un incendio desmedido.