Tras la bruma, las cumbres lejanas yacen donde un ave etérea emprende el vuelo en lo alto. Con la carta sujeta…
Tras la bruma, las cumbres lejanas yacen donde un ave etérea emprende el vuelo en lo alto.
Con la carta sujeta en su ala silenciosa, surca nubes y cielos, portando buenas nuevas.