El difunto había muerto hace muchos años y su cuerpo estaba muy descompuesto. A juzgar por su atuendo, parecí…
El difunto había muerto hace muchos años y su cuerpo estaba muy descompuesto.
A juzgar por su atuendo, parecía ser uno de esos espadachines.
La única herida fatal era un corte estrecho y profundo en el cuello, como si hubiera sido golpeado con la punta exacta de una espada por una mano experta.