Ni siquiera había probado bocado cuando empezaron los ladridos afuera, ¡y se me cayeron los huevos al suelo de…
Ni siquiera había probado bocado cuando empezaron los ladridos afuera, ¡y se me cayeron los huevos al suelo del susto! Pensé que solo era mala suerte... pero resulta que todo fue culpa suya.