En la calle, la gente hace fila para cambiar monedas Tang por cobre, y al frente están la Abuela Tortuga y Yin…
En la calle, la gente hace fila para cambiar monedas Tang por cobre, y al frente están la Abuela Tortuga y Yingying.
Después de cambiar sus monedas, ambas caminan juntas, charlando sobre sus esperanzas de una vida mejor. La Abuela parece tranquila, contenta y en paz.
Sin embargo, aunque el Horno puede fundir monedas manchadas de sangre, el corazón de una madre nunca, jamás podrá ser restaurado.