La vida y la muerte tienen límites; está prohibido jugar con Marionetas Durmientes. Aunque los Discípulos del…
La vida y la muerte tienen límites; está prohibido jugar con Marionetas Durmientes.
Aunque los Discípulos del Valle Hueco tienen cuerpos envenenados, sus corazones son bondadosos. Transformar a los vivos en Marionetas Durmientes es una regla inquebrantable de la secta. Quienes experimenten consigo mismos están exentos.