El cielo se oculta en la bruma y la montaña no cederá. Armado con amor universal y una espada envainada, cruzo…
El cielo se oculta en la bruma y la montaña no cederá. Armado con amor universal y una espada envainada, cruzo hacia el Refugio. Si debo arder para sacudir los mares y marcar el cielo, que así sea. Pero ¿quién se atreve a hacer una reverencia contra el Cuervo Dorado?