Levantamos un emparrado para las uvas, luego lo enterramos hondo en la tierra. Las estrellas se desvanecieron …
Levantamos un emparrado para las uvas, luego lo enterramos hondo en la tierra. Las estrellas se desvanecieron tras las nubes, el viento se volvió frío como el Vino de Luz Lunar. ¿Es el destino realmente tan bondadoso? Una figura llorosa se despide agitando la mano, sus ojos brillan como rubíes.