Una vez fui a una tierra rica lejos de las arenas amarillas. Las copas tintineaban, las cuentas del ábaco chas…
Una vez fui a una tierra rica lejos de las arenas amarillas. Las copas tintineaban, las cuentas del ábaco chasqueaban, los narradores golpeaban la mesa y las flautas de jade flotaban desde los barcos pintados...