Deja que ese fuego trepe por la ropa del tirano, lamiendo su piel centímetro a centímetro. Conviértete en una …
Deja que ese fuego trepe por la ropa del tirano, lamiendo su piel centímetro a centímetro. Conviértete en una espada, corta la garganta del parásito y escucha su gemido, empapado en vino fino y ecos retumbantes.