En el Este se alza el sagrado árbol Fusang, donde nueve soles se cobijan en sus ramas inferiores mientras un s…
En el Este se alza el sagrado árbol Fusang, donde nueve soles se cobijan en sus ramas inferiores mientras un sol solitario se posa en la rama más alta.
El cuervo dorado carga el sol, ascendiendo al amanecer y descansando sobre el árbol al anochecer. Este ciclo eterno de día y noche teje el ritmo de las estaciones.
Al mediodía, un cuervo de tres patas lanza un grito claro y penetrante, sus alas como nubes inscritas con escritura celestial, viajando entre el cielo y la tierra para entregar mensajes divinos al reino mortal.