Con una canción de despedida, el abanico descansa en paz. Las montañas arden en rojo con las hojas, el río flu…
Con una canción de despedida, el abanico descansa en paz.
Las montañas arden en rojo con las hojas, el río fluye rápido y frío.
Sobrio por el anochecer, te encontré ido, la tormenta barrió la torre occidental.