Desde que llegué aquí, ya no me duele la espalda, ni las piernas, y ni siquiera pienso en salir a caminar. ¡Po…
Desde que llegué aquí, ya no me duele la espalda, ni las piernas, y ni siquiera pienso en salir a caminar. ¡Podría contar cien mantis y aún sentirme fresco!