Al final de la Calle Fantasma hay un pequeño puesto de ajedrez, donde una mujer regordeta de aspecto perezoso …
Al final de la Calle Fantasma hay un pequeño puesto de ajedrez, donde una mujer regordeta de aspecto perezoso se sienta todo el año. Siempre observa a la gente de arriba abajo con una mirada de reojo, como si sus ojos pudieran atravesar el tablero y ver el corazón de quienes se acercan... La Calle Fantasma es profunda, escondiendo gente extraordinaria en cada rincón. Me pregunto qué secretos podría estar guardando esta mujer.