Una vez, un comerciante llamado Zheng de Kaifeng destacaba en la cría de gansos. Sus gansos eran bastante astu…
Una vez, un comerciante llamado Zheng de Kaifeng destacaba en la cría de gansos. Sus gansos eran bastante astutos: algunos podían beber vino, otros recitar poesía... El mundo los consideraba mercancías raras y se apresuró a comprarlos.