Un antiguo método forense utilizado en exámenes postmortem. Tras rociar el cadáver con una mezcla de vinagre y…
Un antiguo método forense utilizado en exámenes postmortem. Tras rociar el cadáver con una mezcla de vinagre y mosto de vino, los investigadores cubrían la fractura con seda roja y un paraguas de papel engrasado. Si aparecía una marca roja en el hueso, indicaba una rotura sufrida en vida; de lo contrario, la fractura había ocurrido después de la muerte.