Le di oportunidades. Le di tantas oportunidades. Tallaba uno, yo lo borraba. Aún así no se detenía. Lo derribé…
Le di oportunidades. Le di tantas oportunidades. Tallaba uno, yo lo borraba. Aún así no se detenía. Lo derribé, pensé que sería suficiente, pero alguien lo revivió, y volvió a tallar. ¡Seguía tallando sin parar!