Desde que dejó el Mohismo para adentrarse en el Jianghu, no ha descansado ni un momento. Hay demasiadas cosas …
Desde que dejó el Mohismo para adentrarse en el Jianghu, no ha descansado ni un momento. Hay demasiadas cosas que no puede tolerar, demasiadas personas a las que no puede abandonar. La grulla que una vez fue despreocupada ha perdido su aura divina; sus alas están empolvadas y su voz se ha vuelto ronca, pero aún sobrevuela la tierra que ama. Sabe que sus hombros no pueden soportar este peso, pero también sabe que nunca podrá dejarlo caer.