Participas en la ceremonia de ingreso a la secta junto a tus compañeros discípulos. Cada vida tiene un valor i…
Participas en la ceremonia de ingreso a la secta junto a tus compañeros discípulos. Cada vida tiene un valor incalculable, medido por la conciencia. Sanar a otros es nutrirse a uno mismo, y así perdura el espíritu de un sanador. A partir de ahora, eres un discípulo de la Aguja de Plata.