Cada vez que presentaba un memorial, se levantaba al amanecer y oraba al aire libre, como si el Cielo mismo lo…
Cada vez que presentaba un memorial, se levantaba al amanecer y oraba al aire libre, como si el Cielo mismo lo estuviera observando. A lo largo de su carrera, presentó docenas de memoriales, la mayoría abogando por medidas como abrir los graneros, bajar los precios del arroz, frenar el comercio ilícito de sal e inspeccionar las provisiones militares. Normalmente quemaba sus borradores de inmediato, por lo que pocos se conservaron. Más tarde, se encargó de los exámenes imperiales y fue ascendido a Consejero Adjunto.