A través de los siglos, innumerables han sido aquellos que buscaron lo profundo; no menos los que descifraron …
A través de los siglos, innumerables han sido aquellos que buscaron lo profundo; no menos los que descifraron los astros. Sin embargo, las estrellas permanecen altas, y los rastros de las estrellas fugaces son cada vez más etéreos y esquivos. ¿De qué modo puede uno vislumbrar las verdades definitivas en su interior?
Los predecesores avanzaron paso a paso arduo, erigiendo observatorios y trazando mapas para guiar nuestras contemplaciones celestiales. En lo profundo de la Montaña Oculta, un sucesor suyo emergerá de la niebla para impartir su sabiduría. Estableciendo su credo como "Señor de las Nubes", documentó décadas de trayectorias estelares. Sus registros declaran: "En junio del tercer año de la era Jianlong, una estrella surgió del Mercado Celestial y entró en el cucharón de la Osa Menor. Ahora, en la serena montaña otoñal, ¿quién vela junto al estanque? Aguardan el regreso de la estrella fugaz, para elevarse y envolverse en la Luz Estelar como un manto".