Los caquis Qinchuan, perfectamente redondos y de un rojo sonrosado, cuelgan en el aire como linternas de natur…
Los caquis Qinchuan, perfectamente redondos y de un rojo sonrosado, cuelgan en el aire como linternas de naturaleza muerta, ardiendo sin llama. Son increíblemente dulces, con pieles tan finas y pulpa tan jugosa que parecen destinados a estallar al más mínimo toque. Quizás por eso la naturaleza les dotó con un ala invisible, una gracia delicada para proteger tan frágil perfección.