Un hombre sin historia que contar se sienta junto a la fogata, reflexionando sobre su vida. No juzgues el cora…
Un hombre sin historia que contar se sienta junto a la fogata, reflexionando sobre su vida.
No juzgues el corazón, sino los actos. La luz del fuego proyecta su sombra, titilando sobre los registros de granos. Su corazón oscila con ella, subiendo y bajando, buscando un lugar al que regresar.