Como conductor de camellos, Bai Lan suele holgazanear. Es una persona muy poco confiable, tanto que sus amigos…
Como conductor de camellos, Bai Lan suele holgazanear. Es una persona muy poco confiable, tanto que sus amigos y mayores que lo conocen no se atreven a encargarle nada, pero esto es exactamente lo que él desea.
Es indiferente a todo asunto urgente, peligroso o apremiante. Mientras los demás se agitan como hormigas en una sartén caliente, su frase típica "¿Y qué?" solo echa leña al fuego. "¿Y qué?" no solo es su mantra, sino también su forma de afrontar todo. Hace lo posible por evitar cualquier cosa que lo incomode o estrese, prefiriendo quedarse en su zona de confort. Considera que todos los desafíos y dificultades son problemas innecesarios; es mejor mantenerse física y mentalmente cómodo, nada es más importante que su salud y relajación. Siempre hace las tareas que le asignan de cualquier manera, negándose a trabajar a menos que sea absolutamente necesario, con tal de que los camellos sigan vivos. A veces su fingimiento es demasiado obvio, y suele usar frases como "¡Ay, cómo pudo pasar esto!", "¿En serio?", "¡No puede ser!", "¡Esto es demasiado!" o "Ay, es tan difícil, tan difícil. No lo soporto" para engañar a los demás.