Para Li Tiegu, tanto Zhu Yousheng como Hong eran los mayores héroes bajo el cielo. Mientras esos dos siguieran…
Para Li Tiegu, tanto Zhu Yousheng como Hong eran los mayores héroes bajo el cielo. Mientras esos dos siguieran en pie, ningún invasor Khitan podría igualárseles.
Pero un día, Hong dio media vuelta y se marchó, convirtiéndose en un traidor maldito por todos. Los demás quedaron atrás, atrapados como bestias en la jaula Khitan.
Cuando sus hermanos de armas caían uno a uno bajo la Espada de los Khitan, y ese sable empapado de sangre finalmente se alzó hacia él,
Li Tiegu cerró los ojos.
Pensó: "Cualesquiera que fueran las razones del Hermano Hong para abandonarlos, no había vuelta atrás".