Para los desplazados, el Refugio está en el cielo, su hogar perdido en el agua. Esta flota de barcos rotos es …
Para los desplazados, el Refugio está en el cielo, su hogar perdido en el agua.
Esta flota de barcos rotos es su santuario, flotando entre la memoria y la esperanza. Los cascos desgastados ya no navegan, pero ofrecen refugio de la lluvia. Los errantes creen que algún día ascenderán, y hasta que llegue ese día, llaman a este lugar hogar.