Hervir a fuego lento ciruelas ahumadas, azúcar de roca y hojas de perilla en agua. Agregar tres cubos de hielo…
Hervir a fuego lento ciruelas ahumadas, azúcar de roca y hojas de perilla en agua. Agregar tres cubos de hielo. En un día sofocante, una taza de bebida de ciruela helada, con su rítmico tintineo del hielo, calma la irritación nacida de tratados estancados, juicios fallidos o el agudo reproche de un anciano.