Siete capas de seda carmesí adornan el soporte del tambor, cintas superpuestas como un arcoíris que se extiend…
Siete capas de seda carmesí adornan el soporte del tambor, cintas superpuestas como un arcoíris que se extiende por los cielos, usadas por quienes dirigen la danza y la música.
Con un movimiento de tu manga, el público queda sin aliento en anticipación antes de que suene el tambor. Envuelto en brocado brillante, tu presencia es regia, cada nota tejiendo un hechizo de encantamiento.