La leyenda cuenta que en las laderas occidentales de la Montaña Oculta habitaba un ave divina. Su canto resona…
La leyenda cuenta que en las laderas occidentales de la Montaña Oculta habitaba un ave divina. Su canto resonaba como campanas de templo, claro como la propia sinfonía de la naturaleza. Por ello, los ancianos nombraron este lugar Roca del Posadero de Aves. Pero su canto se ha desvanecido con el tiempo y ya no puede escucharse.
Algunos dicen que el ave desapareció tras aprender secretos celestiales; otros creen que voló más allá del Cielo, para nunca regresar.
Aquí, los acantilados son empinados, los senderos demasiado estrechos para un paso, y solo aves comunes gorjean entre los espesos árboles.
Viajeros, tengan cuidado. No dejen que la curiosidad los lleve al peligro.