Al Maestro de Secta, Para cuando encuentres este lugar, probablemente ya descanse entre las piedras de la mon…
Al Maestro de Secta,
Para cuando encuentres este lugar, probablemente ya descanse entre las piedras de la montaña. Por favor, no te aflijas.
Tomar las piedras de la montaña en mi cálculo, pedir prestados los vientos del Cielo y la Tierra, y apostar mi vida en ello... lo hago con alegría.
Luchar por la vida en un lugar desesperado con este frágil cuerpo, aunque me cueste la sangre de mi corazón... no tengo remordimientos.
Entrar en un juego que abarca las eras, echar mi suerte con el Cielo y la Tierra, y aunque solo sirva como piedra de paso... no tengo remordimientos.
Solo queda un pesar: no poder jugar una partida más contigo.