Texto
Texto

El Abismo Reluciente para el Rey del Vacío marca tanto un comienzo como un final. De niño, entró al Abismo Rel…

El Abismo Reluciente para el Rey del Vacío marca tanto un comienzo como un final. De niño, entró al Abismo Reluciente con sus padres. Pero cuando ellos fallecieron, una mujer esbelta, grácil como una rama de sauce, lo crió. Sin embargo, al final, esa mujer también le fue arrebatada. Cuando murió, las flores del Abismo Reluciente cayeron como nieve, flotando sin fin en el aire. Entre el mar de pétalos, el hombre de cabello blanco permaneció inmóvil, en silencio. Fue entonces que habló con ese hombre por primera vez. El hombre, encarnando la esencia misma del Reinado Sin Forma, le dio un nombre. Desde ese momento, el Rey del Vacío se convirtió en suyo. Porque una vez que una bestia es nombrada, pertenece a su maestro. Desde que el Rey del Vacío siguió a su maestro fuera del Abismo Reluciente, la derrota nunca más fue su compañera. Hubo solo una excepción: una única pérdida ante un hombre que cargaba un niño. El rostro de su maestro permaneció impasible, pero la decepción en sus ojos era innegable. No, mi señor, por favor no esté decepcionado de mí... Sigo siendo el Rey del Vacío que usted desea. Sigo siendo el Emperador de los Guerreros. Desde entonces, ha regresado al Estanque, jurando custodiar la tumba de esa mujer, prometiendo no irse hasta reclamar mil cabezas. Pasan más de diez años. Le falta solo una cabeza, un paso para cumplir su juramento y demostrarle a su maestro que aún es digno. Debe probar que el Rey del Vacío merece el nombre que le fue otorgado. Que no ha fallado a su maestro. Pero por qué... El Rey del Vacío cae pesadamente, mirando la figura indistinta frente a él. Extiende la mano, desesperado por tocar esa sombra lejana, pero al final, es consumido por la oscuridad.

Comentarios

El Abismo Reluciente para el Rey del Vacío marca tanto un comienzo como un final. De niño,… | Base de datos de Where Winds Meet