La Colina Imperial no es obra de la naturaleza, sino un microcosmos del imperio forjado con piedra rara y agua…
La Colina Imperial no es obra de la naturaleza, sino un microcosmos del imperio forjado con piedra rara y aguas canalizadas.
Pabellones se ocultan entre sus laderas, las aguas serpentean y los pinos susurran. Carece del peligro real de los picos salvajes, pero posee una majestad cuidadosamente diseñada, reservada únicamente para el emperador.