Sus astas brillan como ramas de jade luminoso, sus ojos destellan con la luz de la Vía Láctea. En la era pacíf…
Sus astas brillan como ramas de jade luminoso, sus ojos destellan con la luz de la Vía Láctea.
En la era pacífica de Liangzhou, Everdeer, el ciervo sagrado, trajo años de cosecha. Reverenciado como guardián, era nutrido por las oraciones de la gente. Cuando la guerra envolvió la tierra, Everdeer desapareció sin dejar rastro.
Desde las profundidades de una caverna desolada, el llanto solitario del ciervo aún resuena. Este guardián anhela otorgar a Liangzhou una última bendición: devolver vida nueva y esperanza a la tierra que ama.