El reclutamiento vacía cada aldea, Las hogueras coronan cada colina. El hedor de cadáveres envenena las planta…
El reclutamiento vacía cada aldea,
Las hogueras coronan cada colina.
El hedor de cadáveres envenena las plantas,
Los ríos corren rojos de sangre derramada.
¿Dónde queda una tierra de paz?
¿Cómo nos atrevemos a quedarnos aún?