Shen Zhao nunca tuvo miedo al frío; no importaba cuán profunda fuera la nieve, siempre decía que el Salón Prim…
Shen Zhao nunca tuvo miedo al frío; no importaba cuán profunda fuera la nieve, siempre decía que el Salón Primavera y Otoño era el lugar más cálido debido a la multitud. Pero cuando las espadas atravesaron su pecho y las sombras cayeron una tras otra frente a él, sintió, por primera vez, que tanto las personas como la sangre podían volverse frías.