El polvo nubla mis ojos, los zapatos de seda se enfrían, camino solo sin rumbo a casa. Las hojas caen y las fl…
El polvo nubla mis ojos, los zapatos de seda se enfrían, camino solo sin rumbo a casa. Las hojas caen y las flores florecen, el amanecer y el atardecer giran sin cesar, este amargo cruce no tiene fin.