Seguir las órdenes del señor es obediencia; desafiarlo y aun así servir a sus verdaderos intereses es lealtad.…
Seguir las órdenes del señor es obediencia; desafiarlo y aun así servir a sus verdaderos intereses es lealtad. Sea cual sea el sendero que un gobernante recorra, un ministro debe esforzarse por corregir sus errores.