Todas las emociones de la mente, las miríadas formas de vida, no son más que pureza como el loto o adversidad…
Todas las emociones de la mente, las miríadas formas de vida,
no son más que pureza como el loto o adversidad como fantasmas que siguen.
Cuando uno tiene deseos, escucha atentamente al cielo y la tierra, percibe la naturaleza del nacimiento y la muerte en la impermanencia,
solo cultivando un corazón luminoso se puede alcanzar el sendero del verdadero ser.