En el Santuario del General, un espadachín moribundo fue salvado por un fruto de este mismo árbol. Años despué…
En el Santuario del General, un espadachín moribundo fue salvado por un fruto de este mismo árbol. Años después regresó para agradecer, solo para descubrir una verdad imposible: el árbol que lo salvó ya había estado muerto por dieciséis años.