Querido Errante, Tu carta llegó a mis manos. Me invitaste a compartir la alegría de tu cosecha. ¿Cómo podría …
Querido Errante,
Tu carta llegó a mis manos. Me invitaste a compartir la alegría de tu cosecha. ¿Cómo podría rechazar? El destino me ha colocado cerca de ti por una misión de la secta. Partiré pronto. Si los caminos son propicios, nos veremos mañana durante la Hora Si.
(Adjunto al final hay un garabato que se asemeja a una naranja o quizás a una granada. Aunque parece un caqui.)