Aunque los campos parecen brillar en oro, la cosecha mengua con cada año que pasa. A medida que la helada pene…
Aunque los campos parecen brillar en oro, la cosecha mengua con cada año que pasa. A medida que la helada penetra más, el trigo se marchita y queda hueco; vastas extensiones se niegan a espigar por completo. Sin embargo, los agricultores desesperados siguen trabajando, rezando para que el deshielo primaveral les brinde algún mísero sustento. Pero si incluso los resistentes granos luchan por sobrevivir a esta amarga helada, ¿cómo pueden soportarlo aquellos de carne y hueso?